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¿QUE TENGO QUE HACER SI ME ESTANCO EN EL PESO ?

Has estado cuidando tu alimentación, haciendo ejercicio y viendo resultados, pero de repente la báscula deja de moverse. Este fenómeno, conocido como «meseta» o estancamiento en la pérdida de peso, es más común de lo que parece y no significa que hayas dejado de progresar.

¿Por qué ocurre un estancamiento?

A medida que pierdes peso, tu cuerpo necesita menos energía para funcionar. Además, es habitual que, con el tiempo, algunas rutinas se vuelvan menos estrictas sin que nos demos cuenta: porciones ligeramente más grandes, menos actividad diaria o pequeños extras en la alimentación pueden influir en los resultados.

También existen otros factores como el estrés, la falta de sueño, la retención de líquidos o los cambios hormonales que pueden afectar temporalmente al peso corporal.

Cómo superar un estancamiento

1. Revisa tus hábitos alimentarios

Volver a registrar las comidas durante unos días puede ayudarte a identificar posibles excesos o cambios que hayan aparecido con el tiempo. Asegúrate de mantener una alimentación equilibrada y adaptada a tus objetivos.

2. Incrementa tu actividad física

No siempre es necesario entrenar más horas. En muchos casos, aumentar los pasos diarios, incorporar sesiones de fuerza o variar la intensidad de los entrenamientos puede marcar la diferencia.

3. Prioriza la proteína

Una adecuada ingesta de proteínas ayuda a mantener la masa muscular durante la pérdida de peso y contribuye a una mayor sensación de saciedad.

4. Descansa lo suficiente

El sueño juega un papel fundamental en la regulación hormonal, la recuperación y el control del apetito. Dormir entre 7 y 9 horas por noche puede favorecer mejores resultados.

5. No te obsesiones con la báscula

El peso corporal fluctúa de forma natural. Además de la báscula, utiliza otras herramientas para medir tu progreso, como fotografías, medidas corporales o cómo te queda la ropa.

La paciencia también forma parte del proceso

Un estancamiento no significa fracaso. De hecho, suele ser una fase normal dentro de cualquier proceso de pérdida de peso. Mantener la constancia, revisar los hábitos y realizar pequeños ajustes suele ser suficiente para volver a avanzar.

Conclusión

Si te has estancado en la pérdida de peso, evita tomar medidas extremas. Analiza tus hábitos, mantén una alimentación equilibrada, sigue activo y confía en el proceso. Los resultados sostenibles se consiguen con consistencia y hábitos saludables a largo plazo.

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PORQUE NO DESCANSAR IMPIDE LA PERDIDA DE PESO ?

¿Has oído hablar de ello? ¿No descansar correctamente engorda? Pues si y te contamos porqué.

El hambre está controlada por dos hormonas: leptina y grelina.

La leptina es una hormona que se produce en las células grasas. Mientras menos leptina produzca, más se sentirá vacío el estómago. Cuanta más grelina produzca, más estimulará el hambre y al mismo tiempo reducirá la cantidad de calorías que quema (tu metabolismo) y aumentará la cantidad de grasa que almacena. 

En otras palabras, se debe controlar la leptina y la grelina para perder peso con éxito, pero el dormir poco o tener malos hábitos de sueño lo hace casi imposible. 

Una investigación publicada en el “Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism” descubrió que dormir menos de seis horas desencadena el área del cerebro que aumenta la necesidad de alimentos al tiempo que deprime la leptina y estimula la grelina.

 

Cuando no duermes lo suficiente, tus niveles de cortisol aumentan. Esta es la hormona del estrés que con frecuencia se asocia con el aumento de grasa. El cortisol también activa centros de recompensa en tu cerebro que te hacen querer comida. 

Al mismo tiempo, la pérdida de sueño hace que el cuerpo produzca más grelina. Una combinación de grelina alta y cortisol cierra las áreas del cerebro que lo hacen sentir satisfecho después de una comida, lo que significa que tiene hambre todo el tiempo, incluso si acaba de comer una gran comida.

 

Para evitar todo ello sería conveniente seguir unas pautas para una adecuada higiene del sueño: 

 

  1. No tomar sustancias excitantes como café, té, alcohol, tabaco, etc.,durante la tarde o al final del día. 
  2. Tomar una cena ligera. No irse a la cama con sensación de hambre.
  3. Realizar ejercicio físico pero evitar hacerlo a última hora del día, ya que activa el organismo. 
  4. Evitar siestas prolongadas (no más de 20-30 minutos).
  5. Si se está tomando medicación hay que tener en cuenta que algunos medicamentos pueden producir insomnio. 
  6. Mantener horarios de sueño regulares. Si no se consigue conciliar el sueño en unos 15 minutos salir de la cama y relajarse en otro lugar para volver a la cama cuando aparezca el sueño. 
  7. Evitar la exposición a luz brillante antes de dormir si existen problemas para conciliar el sueño. (teléfonos, ordenadores, etc)
  8. Es imprescindible mantener un ambiente adecuado que favorezca y ayude a mantener el sueño. Se debe procurar tener una temperatura adecuada, evitar ruidos, usar colores relajantes, una cama confortable etc. 
  9. Si es necesario se puede realizar un ritual antes de acostarse que incluya conductas relajantes como escuchar música tranquila, lavarse los dientes, una ducha templada, meditación, etc.

 

https://www.hospitallamoraleja.es/pdf/pautas_higiene_sueno.pdf