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COMO AFECTA EL CONSUMO DE AZUCAR EN LA SALUD

El azúcar forma parte de nuestra alimentación diaria, pero ¿sabemos realmente cómo afecta a nuestro organismo cuando lo consumimos en exceso? Desde el aumento de peso hasta los problemas cardiovasculares, un consumo elevado de azúcares añadidos puede tener consecuencias importantes para la salud.

En la actualidad, muchos alimentos y bebidas contienen grandes cantidades de azúcar añadido, incluso algunos que se comercializan como opciones saludables. Por eso, conocer sus efectos y aprender a controlar su consumo es fundamental para mantener una alimentación equilibrada.

En este artículo descubrirás cuáles son las principales consecuencias del consumo excesivo de azúcar, qué cantidad recomienda la Organización Mundial de la Salud y qué hábitos pueden ayudarte a reducirlo.

¿Qué es el azúcar y dónde se encuentra?

El azúcar es un tipo de carbohidrato que proporciona energía al organismo. Se encuentra de forma natural en alimentos como las frutas y la leche, pero también se añade durante la fabricación o preparación de numerosos productos.

Entre las principales fuentes de azúcares añadidos destacan:

  • Refrescos y bebidas energéticas.
  • Bollería industrial y galletas.
  • Cereales de desayuno azucarados.
  • Yogures con azúcar añadido.
  • Golosinas y productos de confitería.
  • Salsas y productos procesados.

Es importante diferenciar los azúcares naturalmente presentes en alimentos enteros de los azúcares libres o añadidos. No todos tienen el mismo contexto nutricional, ya que alimentos como la fruta también aportan fibra, vitaminas y minerales.

5 consecuencias del consumo excesivo de azúcar en la salud

Consumir grandes cantidades de azúcar de manera habitual puede favorecer diferentes problemas de salud, especialmente cuando forma parte de una alimentación desequilibrada.

1. Aumento de peso y obesidad

Una de las principales consecuencias del consumo excesivo de azúcar es el aumento de peso.

Las bebidas azucaradas y otros productos ricos en azúcares añadidos pueden aportar muchas calorías sin generar una sensación de saciedad equivalente a la de alimentos ricos en fibra y proteínas.

Cuando la ingesta energética supera de forma mantenida el gasto del organismo, puede producirse un aumento de grasa corporal y, con ello, un mayor riesgo de obesidad.

2. Mayor riesgo de diabetes tipo 2

El consumo habitual de bebidas azucaradas se relaciona con un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Además, el exceso de grasa corporal puede favorecer la resistencia a la insulina, una alteración que dificulta la regulación de la glucosa en sangre.

Esto no significa que comer azúcar ocasionalmente provoque diabetes, sino que los hábitos alimentarios mantenidos en el tiempo forman parte de los factores que influyen en el riesgo metabólico.

3. Aparición de caries dentales

El azúcar también afecta directamente a nuestra salud bucodental.

Las bacterias presentes en la boca utilizan los azúcares para producir ácidos que deterioran el esmalte dental. Con el tiempo, este proceso puede favorecer la aparición de caries.

Reducir la frecuencia de consumo de dulces y mantener una higiene dental adecuada son medidas importantes para prevenir estos problemas.

4. Problemas cardiovasculares

Un consumo elevado de azúcares añadidos, especialmente procedentes de bebidas azucaradas, se asocia con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Entre las alteraciones relacionadas se encuentran:

  • Aumento de los triglicéridos.
  • Mayor riesgo de hipertensión arterial.
  • Sobrepeso y obesidad.
  • Alteraciones del metabolismo.

Por este motivo, reducir las bebidas azucaradas puede formar parte de una estrategia de prevención cardiovascular.

5. Acumulación de grasa en el hígado

El consumo excesivo de azúcar, especialmente cuando se acompaña de un exceso de calorías, puede contribuir a la acumulación de grasa en el hígado.

Este problema se conoce como enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica y puede progresar en algunas personas hacia inflamación y daño hepático.

Mantener un peso saludable y seguir una alimentación equilibrada son medidas importantes para cuidar la salud del hígado.

¿Cuánto azúcar se puede consumir al día?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los azúcares libres representen menos del 10 % de la energía diaria total. También indica que reducir su consumo por debajo del 5 % puede aportar beneficios adicionales.

Para una dieta de 2.000 calorías, estas cantidades equivalen aproximadamente a:

  • Menos de 50 gramos de azúcares libres al día como referencia del límite del 10 %.
  • Aproximadamente 25 gramos al día para alcanzar el objetivo más estricto del 5 %.

Estas cifras son orientativas y pueden variar según las necesidades energéticas individuales.

¿Cómo reducir el consumo de azúcar de forma saludable?

Reducir el azúcar añadido no significa renunciar a todos los alimentos dulces. Se trata de mejorar progresivamente nuestros hábitos alimentarios.

Algunas recomendaciones prácticas son:

Sustituir los refrescos por agua

Las bebidas azucaradas son una de las principales fuentes de azúcares añadidos. Elegir agua como bebida habitual ayuda a reducir su consumo.

Priorizar la fruta entera

La fruta entera aporta fibra, vitaminas, minerales y agua. Es una alternativa interesante frente a zumos y productos dulces.

Leer las etiquetas nutricionales

Revisar la cantidad de azúcares por cada 100 gramos o mililitros permite comparar productos y elegir opciones con menos azúcar añadido.

Reducir progresivamente el azúcar añadido

Disminuir poco a poco el azúcar del café, las infusiones o las recetas puede facilitar la adaptación del paladar.

Elegir alimentos frescos

Priorizar verduras, legumbres, frutas, frutos secos y cereales integrales ayuda a construir una alimentación variada y equilibrada.

Preguntas frecuentes sobre el consumo excesivo de azúcar

¿Qué le pasa a mi cuerpo si consumo demasiado azúcar?

Un consumo elevado y habitual puede favorecer el aumento de peso, las caries, las alteraciones metabólicas y un mayor riesgo de determinadas enfermedades crónicas.

¿El azúcar causa diabetes?

El azúcar no causa diabetes de forma directa por sí solo. Sin embargo, un patrón alimentario con un consumo elevado de bebidas azucaradas puede contribuir al riesgo de diabetes tipo 2, especialmente cuando se asocia con exceso de peso y otros factores metabólicos.

¿Es malo comer fruta por su contenido en azúcar?

No. La fruta entera puede formar parte de una alimentación saludable. Sus azúcares están acompañados de fibra, agua y otros nutrientes, por lo que no se consideran azúcares libres según las recomendaciones de la OMS.

¿Cómo puedo saber si un alimento tiene demasiado azúcar?

Es recomendable revisar el etiquetado nutricional, comparar productos similares y prestar atención a los ingredientes que indican la presencia de azúcares añadidos, como jarabes, sacarosa o glucosa.

Conclusión: la importancia de controlar el consumo de azúcar

El consumo excesivo de azúcar puede afectar a diferentes aspectos de nuestra salud, desde el peso corporal hasta la salud dental, metabólica y cardiovascular.

La clave no está en eliminar completamente los alimentos dulces, sino en reducir los azúcares libres, priorizar alimentos frescos y mantener unos hábitos alimentarios equilibrados.

Pequeños cambios diarios, como sustituir los refrescos por agua o elegir fruta entera, pueden contribuir a mejorar nuestra alimentación a largo plazo.

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INTOXICAIONES ALIMENTARIAS EN VERANO Y COMO PREVENIRLAS

El verano es sinónimo de vacaciones, comidas al aire libre, barbacoas y reuniones con familiares y amigos. Sin embargo, las altas temperaturas aumentan el riesgo de intoxicaciones alimentarias en verano, especialmente cuando los alimentos no se conservan o manipulan correctamente.

Carnes, pescados, huevos, lácteos, salsas y alimentos preparados pueden convertirse en un riesgo para la salud si permanecen demasiado tiempo fuera de la nevera.

Por eso, durante los meses de calor es especialmente importante prestar atención a la higiene y seguridad alimentaria.

☀️ ¿Por qué aumentan las intoxicaciones alimentarias en verano?

Las temperaturas elevadas favorecen la multiplicación de determinados microorganismos presentes en los alimentos. Además, durante el verano solemos transportar comida a la playa, piscina o campo, comer fuera de casa y preparar alimentos con antelación.

Estas situaciones pueden aumentar el riesgo si no se mantiene correctamente la cadena de frío.

🧊 Cómo prevenir una intoxicación alimentaria en verano

Prevenir las intoxicaciones alimentarias es sencillo si seguimos algunas recomendaciones básicas:

1. Mantén los alimentos refrigerados

Los alimentos que necesitan frío deben conservarse correctamente en el frigorífico. Para excursiones, viajes o comidas al aire libre, utiliza una nevera portátil con acumuladores de frío.

2. Lávate las manos antes de cocinar

Una buena higiene de manos es fundamental para evitar la contaminación de los alimentos. Lávalas con agua y jabón antes de preparar comida y después de manipular alimentos crudos.

3. Separa los alimentos crudos de los cocinados

Utiliza utensilios y superficies diferentes cuando sea posible. Evitar el contacto entre alimentos crudos y preparados ayuda a reducir el riesgo de contaminación cruzada.

4. Cocina correctamente los alimentos

Presta especial atención a carnes, pescados y preparaciones con huevo. Una cocción adecuada ayuda a eliminar microorganismos que pueden causar enfermedades.

5. Evita dejar la comida a temperatura ambiente durante mucho tiempo

En verano, el calor puede deteriorar los alimentos rápidamente. Especialmente durante barbacoas, picnics o comidas en la playa, guarda los alimentos perecederos en frío hasta el momento de consumirlos.

🥚 Alimentos que requieren especial atención

Algunos alimentos son especialmente sensibles a las altas temperaturas:

  • Huevos y preparaciones elaboradas con huevo.
  • Carnes y pescados.
  • Mariscos.
  • Lácteos.
  • Ensaladillas y salsas.
  • Alimentos cocinados que necesitan refrigeración.

Esto no significa que debamos evitarlos durante el verano, sino que debemos conservarlos, transportarlos y manipularlos correctamente.

🏖️ Consejos para comer de forma segura en la playa o durante un picnic

Si vas a llevar comida a la playa, piscina o campo, planifica previamente cómo vas a conservarla.

Utiliza recipientes bien cerrados y una nevera portátil adecuada. Coloca los alimentos que necesiten refrigeración en el interior y evita abrir la nevera constantemente para mantener una temperatura adecuada.

También es recomendable elegir alimentos que sean fáciles de transportar y conservar, especialmente cuando no disponemos de un frigorífico.

🚨 Síntomas de una intoxicación alimentaria

Los síntomas pueden variar dependiendo del microorganismo responsable, pero algunos de los más habituales son:

  • Diarrea.
  • Náuseas.
  • Vómitos.
  • Dolor o molestias abdominales.
  • Fiebre.

Ante síntomas intensos, persistentes o signos de deshidratación, especialmente en niños, personas mayores o personas vulnerables, es importante consultar con un profesional sanitario.

🌴 Este verano, disfruta de la comida con seguridad

Las intoxicaciones alimentarias en verano se pueden prevenir adoptando unas sencillas medidas de higiene y conservación. Mantener la cadena de frío, cocinar correctamente, separar alimentos crudos y cocinados y evitar que los alimentos perecederos permanezcan mucho tiempo al calor son hábitos fundamentales.

Porque disfrutar del verano también significa cuidar nuestra alimentación y nuestra salud. 🥗☀️

✅ Recuerda

Higiene + refrigeración + buena cocción + correcta manipulación = verano más seguro.

 

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COMO CREAR UN PLATO SALUDABLE

Construir un plato saludable no tiene por qué ser complicado. Una alimentación equilibrada consiste, en gran medida, en combinar diferentes grupos de alimentos y elegir alimentos variados que aporten los nutrientes que nuestro organismo necesita.

Una forma práctica de organizar las comidas es utilizar el método del plato saludable. Esta herramienta permite visualizar fácilmente qué cantidad aproximada de cada grupo de alimentos podemos incluir en una comida principal.

Como orientación general, podemos dividir el plato en tres partes:

  • La mitad del plato: verduras y hortalizas.
  • Un cuarto del plato: alimentos ricos en proteínas.
  • El otro cuarto: alimentos ricos en hidratos de carbono, preferentemente integrales.

Además, podemos acompañar la comida con agua y, según las necesidades individuales, completar con una pieza de fruta y otros alimentos.

1. La mitad del plato: verduras y hortalizas

Las verduras y hortalizas deberían ocupar una parte importante de nuestras comidas. Son alimentos que aportan fibra, vitaminas, minerales y otros compuestos beneficiosos para la salud.

No es necesario consumir siempre las mismas verduras. Variar los alimentos permite disfrutar de diferentes sabores y obtener distintos nutrientes.

Algunas opciones son:

  • Tomate.
  • Zanahoria.
  • Pimiento.
  • Calabacín.
  • Brócoli.
  • Espinacas.
  • Lechuga.
  • Coliflor.
  • Berenjena.
  • Judías verdes.

Puedes consumirlas crudas, cocinadas, al vapor, al horno, salteadas o en preparaciones como cremas y ensaladas.

Un consejo sencillo

Intenta que tus comidas sean coloridas y variadas. Combinar verduras de diferentes colores puede hacer que el plato resulte más atractivo y facilite la variedad alimentaria.


2. Un cuarto del plato: alimentos ricos en proteínas

Las proteínas son nutrientes esenciales para el organismo y participan en funciones como el mantenimiento de los músculos y otros tejidos.

Podemos encontrar proteínas tanto en alimentos de origen animal como vegetal.

Entre las opciones se encuentran:

  • Pescado.
  • Huevos.
  • Pollo y otras carnes.
  • Legumbres como lentejas, garbanzos y judías.
  • Tofu y otros derivados de la soja.
  • Frutos secos y semillas.

Una alimentación saludable puede incluir diferentes fuentes de proteínas, dando importancia a la variedad.

¿Es necesario comer carne todos los días?

No necesariamente. Las legumbres, el pescado, los huevos y otras fuentes de proteínas pueden formar parte de una alimentación equilibrada. Lo importante es adaptar la alimentación a las necesidades, preferencias y circunstancias de cada persona.


3. Un cuarto del plato: hidratos de carbono

Los hidratos de carbono son una importante fuente de energía. Algunos alimentos ricos en estos nutrientes son los cereales, el arroz, la pasta, el pan, las patatas y otros tubérculos.

Cuando sea posible, podemos priorizar opciones integrales o alimentos poco refinados, ya que suelen aportar más fibra.

Algunas alternativas son:

  • Arroz integral.
  • Pasta integral.
  • Pan integral.
  • Avena.
  • Patata.
  • Boniato.
  • Quinoa.
  • Otros cereales integrales.

La cantidad adecuada dependerá de factores como las necesidades energéticas, la actividad física, la edad y las características individuales.


4. No olvides las grasas saludables

Las grasas también forman parte de una alimentación equilibrada. El objetivo no es eliminarlas, sino elegir principalmente fuentes de grasas insaturadas y utilizarlas en cantidades adecuadas.

Algunos alimentos que aportan grasas saludables son:

  • Aceite de oliva virgen.
  • Frutos secos.
  • Semillas.
  • Aguacate.
  • Pescado azul.

En la cocina mediterránea, el aceite de oliva puede utilizarse como una de las principales fuentes de grasa.


5. ¿Qué bebida elegir para acompañar el plato?

El agua debería ser la bebida de referencia para acompañar las comidas y mantener una adecuada hidratación.

No es necesario recurrir habitualmente a refrescos, bebidas azucaradas o zumos para acompañar una comida.

También es importante recordar que las necesidades de hidratación pueden variar según la edad, la actividad física, la temperatura ambiental y otras circunstancias.


6. ¿Y el postre?

La fruta puede ser una opción sencilla para completar una comida. Puedes elegir frutas de temporada y variar entre diferentes tipos.

Algunas opciones son:

  • Manzana.
  • Naranja.
  • Mandarina.
  • Plátano.
  • Fresas.
  • Melón.
  • Sandía.
  • Pera.
  • Kiwi.

También pueden incorporarse otros alimentos como yogur natural, dependiendo de las preferencias y necesidades de cada persona.


Ejemplos de platos saludables

Una vez conocemos la estructura básica, aplicarla a la vida cotidiana resulta mucho más sencillo.

Ejemplo 1: plato de pescado

½ plato: ensalada de tomate, lechuga, zanahoria y pimiento.

¼ plato: pescado al horno.

¼ plato: patata cocida o asada.

Acompañamiento: agua y una pieza de fruta.

Ejemplo 2: plato con legumbres

½ plato: verduras salteadas.

¼ plato: lentejas o garbanzos.

¼ plato: arroz integral.

Acompañamiento: agua y fruta.

Ejemplo 3: comida vegetariana

½ plato: brócoli, calabacín, pimiento y berenjena.

¼ plato: tofu.

¼ plato: quinoa o arroz integral.

Acompañamiento: agua y fruta.


¿Qué alimentos deberíamos limitar?

Una alimentación saludable no consiste únicamente en añadir determinados alimentos. También es recomendable limitar el consumo habitual de productos con cantidades elevadas de azúcares libres, sal o grasas saturadas.

Entre ellos pueden encontrarse determinados productos ultraprocesados, bebidas azucaradas, bollería, dulces, snacks y otros productos de consumo ocasional.

Esto no significa que haya que considerar un alimento como “prohibido”. La alimentación saludable debe ser flexible, variada y sostenible a largo plazo.


5 consejos para preparar un plato saludable

1. Llena primero la mitad del plato con verduras

De esta forma, las hortalizas pasan a tener un papel protagonista en la comida.

2. Alterna las fuentes de proteínas

Combina legumbres, pescado, huevos, carnes y otras fuentes de proteínas según tus preferencias y necesidades.

3. Elige hidratos de carbono de buena calidad

Prioriza alimentos integrales y poco refinados cuando sea posible.

4. Utiliza grasas saludables

El aceite de oliva, los frutos secos, las semillas, el aguacate y determinados pescados son opciones interesantes.

5. Busca variedad

No necesitas comer exactamente lo mismo todos los días. Variar alimentos, colores, recetas y métodos de cocinado hace que la alimentación sea más completa y agradable.


¿El plato saludable sirve para todo el mundo?

El método del plato saludable es una herramienta orientativa para facilitar la planificación de comidas, pero no sustituye una valoración nutricional individual.

Las necesidades alimentarias pueden variar considerablemente según la edad, actividad física, estado fisiológico, objetivos personales y determinadas situaciones de salud.

Por ello, cuando existen necesidades nutricionales específicas, enfermedades o dudas sobre la alimentación, es recomendable consultar con un profesional sanitario cualificado.


Conclusión: comer saludable puede ser más sencillo

Saber cómo construir un plato saludable puede ayudarnos a tomar mejores decisiones alimentarias sin necesidad de complicar nuestras comidas.

Como punto de partida, podemos pensar en una combinación sencilla: la mitad del plato de verduras y hortalizas, un cuarto de alimentos ricos en proteínas y otro cuarto de alimentos ricos en hidratos de carbono, acompañando la comida con agua y eligiendo alimentos variados y poco procesados con mayor frecuencia.

No se trata de buscar la perfección en cada comida, sino de construir unos hábitos saludables que podamos mantener en el tiempo.

Una alimentación equilibrada empieza con decisiones sencillas que podemos incorporar poco a poco a nuestra vida cotidiana.

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El papel del estrés y el sueño en la inflamación


Cuando hablamos de inflamación, muchas veces pensamos únicamente en la alimentación. Y aunque lo que comemos influye mucho, hay otros factores igual de importantes que a menudo pasan desapercibidos: el estrés y el descanso.

El cuerpo no entiende solo de calorías o nutrientes. También responde constantemente a cómo vivimos, cuánto descansamos y al nivel de tensión al que estamos sometidos cada día.

El estrés: una señal de alarma constante para el organismo

El estrés es una respuesta natural del cuerpo ante situaciones que interpreta como una amenaza. En momentos puntuales puede ser útil, porque nos ayuda a reaccionar y adaptarnos.

El problema aparece cuando ese estado de alerta se mantiene de forma continua.

Trabajo, preocupaciones, falta de tiempo, exceso de responsabilidades, presión constante o incluso el ritmo acelerado del día a día hacen que muchas personas vivan con el sistema nervioso hiperactivado.

Cuando esto ocurre, el organismo libera de manera mantenida hormonas como el cortisol y la adrenalina. A corto plazo no supone un problema, pero si el estrés se prolonga en el tiempo, el cuerpo empieza a sufrir desgaste.

¿Cómo influye el estrés en la inflamación?

El estrés crónico puede alterar el funcionamiento del sistema inmunitario y favorecer un estado inflamatorio mantenido.

Esto sucede porque el organismo permanece continuamente preparado para “defenderse”, aunque no exista una amenaza real.

Con el tiempo, esa activación constante puede provocar:

  • Mayor producción de sustancias inflamatorias
  • Alteraciones hormonales
  • Más estrés oxidativo
  • Problemas digestivos
  • Peor recuperación física
  • Fatiga persistente

Además, el estrés suele ir acompañado de hábitos que también favorecen la inflamación:

  • Dormir peor
  • Comer más rápido o peor
  • Mayor consumo de ultraprocesados
  • Menos actividad física
  • Más ansiedad y cansancio mental

Es decir, no solo afecta directamente al organismo, sino también a nuestras conductas diarias.

Dormir mal también inflama

El sueño es uno de los momentos más importantes para la recuperación del cuerpo.

Mientras dormimos, el organismo regula hormonas, repara tejidos, equilibra el sistema nervioso y controla múltiples procesos relacionados con la inflamación.

Cuando dormimos poco o con mala calidad, el cuerpo no puede completar correctamente esos procesos de reparación.

Diversos estudios han observado que la falta de sueño se relaciona con un aumento de marcadores inflamatorios en el organismo.

Incluso unas pocas noches durmiendo mal pueden generar:

  • Más cansancio físico y mental
  • Alteraciones del apetito
  • Peor control glucémico
  • Mayor sensación de hinchazón
  • Más dificultad para recuperarse

El cuerpo interpreta la falta de descanso como una situación de estrés adicional.

Estrés y sueño: dos factores que se retroalimentan

El problema es que el estrés y el mal descanso suelen ir de la mano.

El estrés dificulta conciliar el sueño y empeora su calidad. Y dormir mal hace que el organismo tolere peor el estrés al día siguiente.

Esto crea un círculo que favorece aún más los procesos inflamatorios:

Más estrés → peor sueño → más inflamación → peor recuperación → más estrés.

Muchas personas viven atrapadas en esta dinámica sin ser plenamente conscientes.

La importancia de bajar el ritmo

En ocasiones buscamos soluciones complejas para mejorar la salud, cuando el cuerpo necesita algo mucho más básico: descanso y calma.

Gestionar el estrés no significa eliminar los problemas, sino aprender a darle al organismo momentos de recuperación.

Del mismo modo, dormir bien no es un lujo ni una pérdida de tiempo. Es una necesidad fisiológica imprescindible para que el cuerpo funcione correctamente.

Pequeñas acciones que ayudan a reducir la inflamación

  • Priorizar horas de sueño suficientes
  • Mantener horarios regulares
  • Reducir pantallas antes de dormir
  • Hacer pausas durante el día
  • Practicar actividad física moderada
  • Buscar momentos de desconexión
  • Comer con más calma y presencia

No hace falta hacerlo perfecto. A veces, pequeños cambios sostenidos tienen un impacto enorme sobre cómo se siente el cuerpo.

Conclusión

La inflamación no depende únicamente de la alimentación. El estrés crónico y la falta de sueño pueden mantener al organismo en un estado constante de alerta y dificultar su capacidad de recuperación.

Por eso, cuidar la salud también implica aprender a descansar, reducir el ritmo y darle al cuerpo el tiempo necesario para recuperarse.

Dormir mejor y vivir con menos estrés no solo mejora cómo nos sentimos: también ayuda a nuestro organismo a funcionar de forma más equilibrada.

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COMO VOLVER A LA RUTINA TRAS LAS FIESTAS NAVIDEÑAS

COMO VOLVER A LA RUTINA TRAS LAS FIESTAS NAVIDEÑAS.

Hay un que dicho que dice: “eres lo que comes de Reyes a Nochebuena, no de Nochebuena a Reyes”. Con esto quiero deciros que lo mas importante tras estas fiestas es no intentar compensar, sino volver a la rutina de siempre y para ellos os voy a dejar algunos consejos.

  • Que tu bebida por excelencia sea el agua: puedes tomarla de diferentes maneras como en infusiones, con trozos de fruta para que coja sabor, etc. Por supuesto, tómala en todas las comidas.
  • Los cereales (pan, pasta,arroz …)que consumas, sin son integrales mejor: aumentan la saciedad y mejoran el tránsito intestinal.
  • Que en todas tus comidas haya alimentos con proteínas. Recuerda las carnes magras, el huevo, el pescado y las legumbres son una fuente saludable de proteínas. Intenta que varíen cada día.
  • Añade a tu alimentación frutos secos, al natural o tostados.
  • Que en tu día a día haya al menos de 3-5 raciones de fruta y verdura.
  • Realizar deporte. Es buena época para volver a nuestra rutina deportiva o si aún no la tienes probar nuevos deportes para encontrarla.
  • Intenta utilizar el aceite de oliva para cocinar en vez de aceites de semillas.
  • Evita embutidos, carnes grasas y el alcohol.
  • Para organizarte y no dedicar tanto tiempo a cocinar puedes probar a realizar el batch cooking, te dejo el enlace donde explico en que consiste aquí mismo: https://nutrieat.esdescubre-que-es-el-batch-cooking/
  • En el caso de querer bajar de peso tras estos días, debemos proponernos objetivos realistas.

Para cualquier consulta o si te apetece establecer una dieta o plan de comidas saludables y nutritivas, no dudéis en poneos en contacto con nosotras en el Centro Nutrieat o en nuestra web.

Ánimo es un buen año para cumplir nuestros deseos y mejorar nuestra salud.

 

 

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TALLER APRENDE A GESTIONAR LAS EMOCIONES CON LA COMIDA

La alimentación y las emociones están estrechamente vinculadas y eso lo demuestra el hecho de que al comer un dulce generalmente nos sentimos más relajados y mejor, también hemos dicho que hay alimentos que por estimular la liberación de serotonina nos ayudan a sentirnos mejor.

Aprende a gestionar esas emociones que no podemos controlar con la ayuda de nuestro taller presencial …. ¡ APUNTATE EN NUESTRO ENLACE  !