
La vitamina D es una de esas sustancias de las que todo el mundo ha oído hablar… pero pocos saben realmente para qué sirve o por qué es tan importante. A menudo se la llama la vitamina del sol, y no es casualidad: nuestro cuerpo la produce cuando la piel se expone a la luz solar. Pero su papel va mucho más allá de disfrutar de un día soleado.
¿Qué es la vitamina D y por qué la necesitamos?
La vitamina D es esencial para que el organismo pueda absorber correctamente el calcio y el fósforo, dos minerales clave para mantener huesos y dientes fuertes. Sin ella, incluso una dieta rica en calcio puede quedarse corta.
Además, cumple funciones importantes en:
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El sistema inmunológico, ayudando a nuestras defensas
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La función muscular
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El bienestar general y el equilibrio del organismo
Por eso, niveles adecuados de vitamina D se asocian con una mejor salud ósea y un menor riesgo de ciertos problemas a largo plazo.
El sol: la fuente principal (pero no la única)
Cuando nos exponemos al sol, la piel produce vitamina D de forma natural. Sin embargo, factores como:
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Pasar muchas horas en interiores
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Usar protector solar constantemente
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Vivir en zonas con poco sol
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El envejecimiento pueden hacer que esta producción sea insuficiente.
Alimentos que aportan vitamina D
Aunque en menor cantidad que el sol, algunos alimentos pueden ayudar a mantener buenos niveles:
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Pescados grasos como el salmón, la sardina o el atún
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Yema de huevo
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Lácteos y bebidas vegetales enriquecidas
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Cereales fortificados
En algunos casos, un profesional de la salud puede recomendar suplementos, especialmente cuando existe déficit.
¿Qué pasa si falta vitamina D?
La deficiencia de vitamina D es más común de lo que parece y puede pasar desapercibida durante mucho tiempo. A largo plazo, puede afectar a la salud ósea y provocar debilidad muscular o mayor fragilidad.
Por eso, es importante prestar atención a nuestros hábitos diarios y consultar con un especialista si existen dudas.
En resumen
La vitamina D es pequeña en nombre, pero enorme en beneficios. Un poco de sol, una alimentación equilibrada y atención a nuestras necesidades individuales pueden marcar una gran diferencia en nuestra salud.
Tu cuerpo te lo agradecerá ☀️




