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LA FIBRA : EL NUTRIENTE OLVIDADO QUE ESTA REVOLUCIONANDO LA NUTRICION

La fibra: el nutriente olvidado que está revolucionando la nutrición

¿Y si uno de los grandes secretos de una alimentación saludable no estuviera en los suplementos más caros, sino en alimentos tan cotidianos como las lentejas, la avena o una manzana?

Durante años, gran parte de la conversación sobre nutrición se ha centrado en las calorías, las proteínas y las grasas. Sin embargo, en los últimos años la fibra alimentaria está adquiriendo un mayor protagonismo por su papel en la salud digestiva, la saciedad y el bienestar metabólico.

La tendencia de 2026 apunta hacia una alimentación que no solo busca aportar nutrientes, sino también cuidar la microbiota intestinal y favorecer la salud a largo plazo.

Pero ¿qué tiene de especial la fibra y cómo podemos consumir más sin cambiar radicalmente nuestra alimentación?

¿Qué es la fibra alimentaria y por qué es tan importante?

La fibra es un componente de los alimentos vegetales que nuestro organismo no digiere completamente. Aunque no se aprovecha como otros nutrientes, desempeña funciones importantes en el aparato digestivo.

Entre sus principales beneficios destacan:

  • Favorece el tránsito intestinal: determinadas fibras ayudan a mejorar la regularidad de las deposiciones.
  • Contribuye a la saciedad: algunos tipos de fibra pueden prolongar la sensación de estar satisfecho después de comer.
  • Ayuda a regular la glucosa y el colesterol: ciertas fibras, especialmente las solubles y viscosas, pueden contribuir a mejorar estos parámetros.
  • Alimenta a la microbiota intestinal: algunas fibras son fermentadas por las bacterias intestinales y generan sustancias beneficiosas para el entorno del colon.

Es importante recordar que no todas las fibras tienen las mismas propiedades. Por eso, la variedad de alimentos vegetales resulta más interesante que centrarse en un único producto.

¿Qué alimentos son ricos en fibra?

La buena noticia es que no necesitamos recurrir a productos especiales para aumentar su consumo. Muchos alimentos habituales son excelentes fuentes de fibra.

1. Legumbres

Las lentejas, los garbanzos y las alubias aportan fibra y proteínas vegetales. Podemos incorporarlos en ensaladas, guisos, cremas o hummus.

2. Frutas enteras

Las peras, las manzanas, las naranjas y los frutos rojos son buenas opciones. Siempre que sea posible, consumir la fruta entera en lugar de sustituirla por zumo permite aprovechar mejor su fibra.

3. Cereales integrales

La avena, el pan integral y el arroz integral ayudan a incrementar el aporte de fibra. Una forma sencilla de empezar es sustituir gradualmente algunas versiones refinadas por sus alternativas integrales.

4. Verduras y hortalizas

El brócoli, las alcachofas, las zanahorias y otras hortalizas aportan fibra y una gran variedad de micronutrientes.

5. Frutos secos y semillas

Las almendras, las nueces, las semillas de chía y las de lino pueden complementar desayunos, yogures y ensaladas.

¿Cuánta fibra deberíamos consumir?

En adultos, una referencia práctica habitual es consumir alrededor de 25 gramos de fibra al día, aunque las recomendaciones pueden variar según la edad y las necesidades individuales.

Sin embargo, muchas personas encuentran dificultades para alcanzar esta cantidad porque su alimentación incluye pocas legumbres, frutas, verduras y opciones integrales.

La solución no consiste en aumentar el consumo de fibra de golpe. Es preferible introducir cambios progresivos y beber suficiente agua, especialmente cuando se incrementa el consumo de determinados tipos de fibra.

Cinco formas sencillas de consumir más fibra

No hace falta transformar toda nuestra dieta. Estos pequeños cambios pueden marcar la diferencia:

  1. Añadir fruta entera al desayuno o como tentempié.
  2. Incorporar legumbres varias veces por semana.
  3. Elegir pan, arroz y otros cereales integrales con mayor frecuencia.
  4. Añadir verduras a las comidas principales.
  5. Incorporar pequeñas cantidades de frutos secos o semillas a las preparaciones habituales.

Por ejemplo, un desayuno de avena con yogur natural, fruta y semillas puede aportar una combinación interesante de fibra, proteínas y otros nutrientes.

¿Es mejor tomar suplementos de fibra?

No necesariamente. Para la mayoría de las personas, la primera opción debería ser obtener la fibra a través de una alimentación variada.

Los suplementos pueden ser útiles en determinadas circunstancias, pero su conveniencia depende de las necesidades individuales, la tolerancia digestiva y el motivo por el que se utilizan. Si existen síntomas digestivos persistentes o alguna enfermedad intestinal, conviene consultar con un profesional sanitario antes de realizar cambios importantes.

Además, un alimento no se convierte en imprescindible por ser rico en fibra, y ningún producto aislado puede compensar una alimentación poco variada.

La clave está en la variedad, no en la perfección

El creciente interés por la fibra nos recuerda algo fundamental: una alimentación saludable no depende de un superalimento ni de una moda pasajera, sino de los hábitos que mantenemos a lo largo del tiempo.

Priorizar frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales es una forma sencilla de cuidar nuestra alimentación y favorecer la salud digestiva.

¿El mejor consejo? Empieza con un pequeño cambio que puedas mantener. Añadir una pieza de fruta, preparar un plato de legumbres o elegir avena en el desayuno puede ser un buen primer paso.

Este artículo tiene fines informativos y no sustituye el asesoramiento nutricional individualizado.

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ESTREÑIMIENTO: CONSEJOS PARA MEJORARLO.

Hoy venimos a hablaros sobre el estreñimiento, se trata de una patología muy común y se da cuando la persona no realiza deposiciones con una frecuencia de 1 deposición cada tres días o si al realizarlas tiene dolor o sensación de no haber acabado.

Existe la creencia de que hay que ir todos los días al baño, cuando la realidad es que depende mucho de la persona, si se va cada dos días, no hay dolor y las heces no son duras no hablaríamos de estreñimiento.

Por supuesto recordaros que no hay que tomar laxantes ni medicación para el estreñimiento sin la prescripción de un profesional de la salud. El uso inadecuado de los mismos puede generar mayor estreñimiento.

A continuación, os damos algunos consejos para tratar de prevenirlo o mejorarlo.

La fibra juega un papel fundamental en el estreñimiento. La OMS (Organización Mundial de la Salud), recomienda consumir unos 25 gr de fibra al día. Existen dos tipos de fibra la soluble, que es la encargada de mejorar la sensación de saciedad, evita el estreñimiento y de acción protectora y la fibra insoluble que aumenta el volumen de las heces y acelera el tránsito intestinal. Los alimentos ricos en fibra son:

  • Frutas: mejor entera y con la piel las que se puedan, en los zumos se pierde la pulpa y por tanto la mayoría de la fibra. Ciruelas, kiwi, naranja, aguacate, etc.
  • Verduras: con la piel mucho mejor.
  • Cereales integrales: avena, arroz, pasta.
  • Legumbres: lentejas, garbanzos, alubias…
  • Frutos secos, semillas de chía, lino… (La chía es importante hidratarla previamente a su ingesta)
  • Alimentos probióticos como el yogur y el kéfir nos ayudan a mantener una flora intestinal.
  • El aceite de oliva también es muy saludable para el tránsito intestinal.
  •  Evitar las harinas refinadas y los productos ultraprocesados.

Además de la alimentación es muy importante el consumo elevado de agua y la realización de ejercicio físico, sea cual sea el movimiento es muy importante para mejorar la movilidad del intestino.

Es conveniente comer despacio y masticar bien los alimentos.

Recuerda que la posición al ir al baño también es importante, mejor con los pies elevados en un pequeño taburete.