La alimentación puede ayudar bastante a tolerar mejor el calor, principalmente favoreciendo la hidratación y evitando comidas que aumenten la sensación de pesadez o la producción de calor corporal.
Qué comer cuando hace mucho calor
1. Prioriza alimentos ricos en agua
Ayudan a mantener la hidratación y aportan minerales.
- Sandía
- Melón
- Pepino
- Tomate
- Lechuga
- Calabacín
- Naranja
2. Haz comidas más ligeras
Las digestiones pesadas generan más calor corporal.
Opciones recomendables:
- Ensaladas completas con verduras, legumbres y proteína.
- Gazpacho o salmorejo.
- Pescado a la plancha.
- Yogur natural con fruta.
- Legumbres en ensalada.
3. Mantén una buena hidratación
- Bebe agua regularmente, incluso antes de sentir sed.
- Puedes incluir infusiones frías sin azúcar.
- Si sudas mucho, alimentos con potasio y otros minerales (frutas, verduras y legumbres) ayudan a reponer pérdidas.
4. Reparte la comida durante el día
Comidas más pequeñas y frecuentes suelen resultar más cómodas que grandes comidas copiosas durante una ola de calor.
Qué conviene limitar
- Comidas muy grasas o fritas.
- Exceso de alcohol.
- Bebidas muy azucaradas.
- Comidas extremadamente picantes si notas que aumentan tu sensación de calor.
- Grandes cantidades de cafeína si favorecen la deshidratación en tu caso.
Ejemplo de menú para un día caluroso
Desayuno
- Yogur natural con fruta fresca.
- Un vaso de agua.
Comida
- Gazpacho.
- Ensalada con tomate, pepino y garbanzos.
- Fruta de postre.
Merienda
- Sandía o melón.
Cena
- Pescado a la plancha con ensalada.
- Yogur o fruta.
Si estás en una zona muy calurosa como Murcia durante el verano, además de la alimentación conviene evitar las horas centrales del día, usar ropa ligera y aumentar la ingesta de líquidos cuando las temperaturas sean especialmente altas.



