Con la llegada del verano y el aumento de las temperaturas, muchas personas notan una sensación de piernas pesadas, hinchazón en los tobillos o incluso en las manos. Aunque suele ser una situación temporal, la retención de líquidos puede resultar molesta e interferir en el bienestar diario.
¿Por qué retenemos más líquidos en verano?
El calor provoca que los vasos sanguíneos se dilaten, dificultando el retorno de la sangre desde las extremidades hasta el corazón. Como consecuencia, parte del líquido se acumula en los tejidos, especialmente en las piernas y los pies.
Además, factores como el sedentarismo, una alimentación rica en sal, pasar muchas horas de pie o sentado y una hidratación insuficiente pueden favorecer este problema.
Consejos para prevenir la retención de líquidos
1. Mantén una buena hidratación
Beber suficiente agua ayuda al organismo a eliminar toxinas y mantener el equilibrio de líquidos. Durante el verano es recomendable aumentar la ingesta de agua, especialmente si se practica ejercicio o se pasa tiempo al aire libre.
2. Reduce el consumo de sal
Los alimentos ultraprocesados, embutidos, aperitivos salados y comidas precocinadas contienen grandes cantidades de sodio, lo que favorece la retención de líquidos.
3. Apuesta por alimentos frescos
Frutas y verduras como sandía, melón, pepino, tomate, piña o espárragos aportan agua, vitaminas y minerales que ayudan al organismo a mantenerse hidratado.
4. Muévete a diario
Caminar al menos 30 minutos al día, nadar o montar en bicicleta mejora la circulación y favorece el retorno venoso.
Si trabajas muchas horas sentado, intenta levantarte y caminar unos minutos cada hora.
5. Descansa con las piernas elevadas
Elevar las piernas durante 15 o 20 minutos al final del día ayuda a reducir la hinchazón y mejora la circulación.
6. Evita la ropa demasiado ajustada
Las prendas muy ceñidas dificultan la circulación sanguínea. En verano es preferible utilizar ropa ligera y transpirable.
¿Qué alimentos ayudan a combatir la retención de líquidos?
Entre los alimentos más recomendados destacan:
- Sandía.
- Melón.
- Piña.
- Pepino.
- Apio.
- Espárragos.
- Tomate.
- Plátano.
- Kiwi.
- Espinacas.
Estos alimentos aportan agua, fibra y minerales que favorecen una correcta hidratación.
¿Cuándo es recomendable acudir al médico?
Aunque la retención de líquidos suele ser pasajera, es importante consultar con un profesional sanitario si la hinchazón aparece de forma repentina, afecta únicamente a una pierna, produce dolor intenso, dificultad para respirar o persiste durante varios días.
Conclusión
La retención de líquidos durante el verano puede prevenirse en muchos casos mediante hábitos saludables como beber suficiente agua, mantener una alimentación equilibrada, reducir la sal y realizar actividad física de forma regular.
Si los síntomas son frecuentes o intensos, conviene consultar con un profesional para descartar otras causas y recibir el tratamiento más adecuado





