Seguramente has escuchado eso de: “Si quiero bajar de peso, tengo que comer menos”. 🤔
Y sí, puede parecer lógico… pero la realidad es que comer muy poquito no siempre te hace adelgazar, y muchas veces hace justo lo contrario.
Te cuento por qué.
1️⃣ Tu cuerpo se pone “en modo ahorro”
Cuando comes demasiado poco durante varios días, tu cuerpo se adapta:
-
Gasta menos calorías
-
Se vuelve más eficiente
-
Y tu metabolismo se ralentiza
💡 Resultado: comes poco, pero los kilos no bajan como esperabas. Frustrante, ¿verdad?
2️⃣ Pierdes músculo en lugar de grasa
Si no comes suficiente, tu cuerpo puede empezar a usar el músculo como energía.
Y eso es un problema porque:
-
Menos músculo = metabolismo más lento
-
Puedes perder peso, pero no grasa
3️⃣ Más hambre y antojos
Cuando comes poco, es normal sentir:
-
Hambre constante
-
Antojos que parecen imposibles de controlar
-
Pensamientos de comida todo el tiempo
💥 Esto aumenta el riesgo de comer en exceso más tarde y de sentirte culpable.
4️⃣ Falta de energía y mal humor
Comer poco afecta cómo te sientes:
-
Cansancio constante
-
Irritabilidad
-
Falta de concentración
-
Poco rendimiento físico
Recuerda: bajar de peso no debería hacerte sentir peor, sino mejor.
5️⃣ No es algo que puedas mantener
Las dietas súper restrictivas funcionan “un tiempo”, pero:
-
Son difíciles de sostener
-
Te frustran
-
Y muchas veces, terminas recuperando los kilos
✅ Entonces, ¿qué sí funciona?
-
Comer suficiente y variado 🥗
-
Elegir alimentos de calidad
-
Ajustar las cantidades a tu cuerpo y tu vida
-
Pensar en hábitos que puedas mantener a largo plazo
💡 Adelgazar no va de pasar hambre, sino de aprender a nutrir tu cuerpo sin culpa.
✨ Conclusión
No se trata de comer menos, sino de comer mejor.
Si quieres perder grasa y sentirte bien, la clave es equilibrio, consciencia y hábitos que duren.





